Diolimpíadas

Es un espacio de encuentro para los jóvenes de las distintas parroquias de la diócesis. Que busca compartir un día de encuentro desde el deporte y la fe en Jesús que nos invita a una vivir amistades profundas entre nosotros y con Él mismo.
Y a su vez que podamos afianzar la relación con otros jóvenes de nuestra parroquia y de la diócesis.

El deporte y la sana competencia siempre es algo que motiva y estimula a los jóvenes. Pero también queremos incluir distintas dimensiones de la persona, por eso buscamos incorporar disciplinas relacionadas con el arte (dibujo, canto, baile), el conocimiento (ingenio) y con las nuevas tecnologías (video). Se busca siempre que las disciplinas impliquen un trabajo en equipo, tratando de evitar las que puedan ser individuales.

Convocatoria
A todas las parroquias de la diócesis. Buscamos que la participación de los jóvenes sea a través de ellas, ya que queremos favorecer que participen y se vinculen más desde allí. Por esta razón no pueden armarse equipos desde los colegios o grupos de amigos. Sí están invitados a participar los movimientos (lo han hecho STAME, Pastoral Universitaria, Partida y Schoenstatt).

Pueden participar jóvenes que tienen entre 15 y 25 años. También invitamos a las familias y los que quieran ir a acompañarlos, y muchos son los que se suman generando un clima de gran fraternidad.

La inscripción se hace previamente por parroquia (un delegado anota en qué disciplina van a participar) para poder organizar los fixtures.

Cada año se propone un lema particular, un aspecto que queremos trabajar especialmente. Donde más se pone de manifiesto es en los videos y los dibujos ya que ambos tienen que ser elaborados bajo esta temática.

El día elegido es un lunes feriado, para evitar – en lo posible- la superposición con las actividades habituales de las parroquias. Además ayuda a que las familias y los sacerdotes puedan acompañar en este día a los jóvenes. El lugar es el campo de deportes del colegio Marín que nos cede las instalaciones.

Siempre buscamos la ayuda de diferentes voluntarios para hacer de árbitros de los partidos o jueces en las diferentes disciplinas.

Fueron muy positivas las reuniones previas que pudimos hacer con los delegados de cada parroquia para preparar, explicar y unificar los criterios y el espíritu con el que hacemos este encuentro.

Es muy rico el encuentro de jóvenes de realidades y parroquias muy diversas. El último año participaron unas 25 parroquias y más de 1000 chicos.