Actividades de Pentecostés 2020

“Saliendo al encuentro desde casa”

Ya estamos a Jueves, tomate este tiempo para relajarte, para pensar sin estar dependiendo del tiempo, para leer tranquilo y poder darte cuenta de cómo Jesús nos ama y como nos transmite ese amor. Te invito a pensar en la amistad que tenes con esa persona que cuando necesitas ayuda siempre de una forma u otra, esta, que, a través de sus consejos, los problemas van siendo más livianos, que te da esa mano antes de caer, esa persona que aunque no lo notemos nos apoya incondicionalmente.

Seguro ya se te ocurrió alguien, ese alguien que nos muestra cada día que muchas cosas son más fáciles caminando de a dos.

Dice el Señor:
“Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero ésta no se derrumbó porque estaba construida sobre la roca. Al contrario,

el que escucha mis palabras y no las pone en práctica, puede ser comparado con un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, soplaron los vientos y sacudieron la casa. Esta se derrumbó, y su ruina fue grande.”
Mateo 7, 24-27.

Jesús quiere que te dejes abrazar por él, que descanses en sus brazos y le confíes tu amistad. Te invita a construir una amistad sobre una roca, donde encuentres paz y confianza, una amistad que se mantenga firme a través del tiempo, con una base sólida para que puedas apoyarte en él cada vez que lo necesites y así crear un lazo irrompible.

Quiere que sepamos que cuando las cosas se pongan difíciles podemos descansar en sus brazos, confiar en él y recibir el amor que nos transmite a través de las personas que nos rodean como así también nosotros poder devolver ese amor que recibimos.

Te invito, nuevamente, a ser instrumento de Jesús. ¿Hace cuanto no hablas con ese amigo incondicional? No me refiero a esos típicos mensajes de WhatsApp superficiales, ¿Hace cuanto no hablas en serio con esa persona? ¿Hace cuánto no sabes más en profundidad que un “aburrido, pero bien, vos?” como está? Aprovecha para prepararte un buen mate, mandale un mensaje a esa persona para que prepare el suyo y pegale una llamadita, para que puedan compartir, dentro de lo posible (#QuedateEnCasa) unos mates y en serio ponerse al día. Recordá que la venida del Espíritu Santo nos invita a salir al encuentro del otro, a misionar. Este año se nos presenta un obstáculo sin precedentes, no nos permite salir de nuestras casas, pero no nos impide ir al encuentro del otro. No nos prohíbe preocuparnos por el otro, recordarle todas sus virtudes por más que a veces no las pueda ver. No nos impide seguir construyendo nuestra amistad sobre roca sólida…